Bruselas: 3 platos típicos de la gastronomía belga y dónde probarlos

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Sin duda, uno de los grandes placeres de viajar es probar la gastronomía local de la zona visitada. Y no solo se disfruta durante el viaje, sino también cuando regresas a casa y, tiempo después, abres esa salsa de pesto rosso que te trajiste de Bolonia, te tomas una copa de ese vinito californiano o le das un toque especial a la comida con esas especias que compraste en Marrakech. Porque los viajes no acaban cuando vuelves a casa.

Hoy os voy a hablar de las delicias que podéis probar en Bruselas. En la capital más europea, ¿qué platos típicos hay? ¿Dónde podemos degustar las especialidades del país?

Si pensamos en la gastronomía belga, se nos vendrán a la cabeza inmediatamente el chocolate y la cerveza. Y es que en Bélgica fabrican cerca de dos mil cervezas diferentes y en cada esquina te encuentras una bombonería. ¡Y qué decir de las patatas fritas! No hay nada mejor que un cucurucho de frites a las tantas de la mañana después de una noche de fiesta. Y los gofres…. en fin, prepárate para volver con un par de kilos más.

Pero en esta entrada del blog vamos a hablar de platos propiamente dichos, dejando las recomendaciones de picoteo y de dulces para otra ocasión.

  • MOULES ET FRITES (MEJILLONES CON PATATAS FRITAS)

mejillones_altSi es la primera vez que ves esta combinación te resultará, como poco, sorprendente. ¡Pero la verdad es que está riquísima!

El modo más típico de preparar los mejillones es en una salsa de vino blanco, apio, cebolla… Si solo puedes probar unos, ese es el plato más tradicional. No obstante, también merecen la pena los mejillones gratinados con queso o los mejillones rebozados acompañados con salsa tártara.

¿Dónde? El lugar por excelencia es Chez Léon, un restaurante que empezó su andanza allá por 1893, nada menos. Tienen varios locales: el más clásico situado a dos pasos de la Grand Place (Rue des Bouchers) y otro más moderno junto al Atomium.

 

  • CARBONADE FLAMENCA

Se trata de un riquísimo (y contundente) guiso de carne de ternera cocinado con cerveza (¡cómo no!). Si está bien preparado, la carne se deshace en la boca, mientras que la salsa, deliciosa, es de un tono marrón oscuro y bastante espesa. Suele llevar un poco de azúcar moreno, por lo que tiene un toque dulce. Ideal para los grises días tan característicos del invierno belga.

¿Dónde? Aunque, como en el caso de los mejillones, encontrarás este plato por todo el país, un lugar ideal y fuera del circuito turístico para probarlo es Volle Gas, en el barrio de Ixelles.

  • WATERZOOI

Este ligero guiso, con una salsa bastante líquida de tono blanquecino, se puede cocinar con pollo o pescado, que parece ser la versión original. Es típico de Flandes y se prepara con diferentes verduras y hortalizas, nata y mantequilla, entre otras cosas. Suele servirse con una gran cantidad de líquido, como si fuese una sopa con muchísimos tropezones.

¿Dónde? Puedes probarlo en C’est bon, c’est belge, un restaurante típico belga situado cerca de la preciosa zona del Grand Sablon. En su carta encontrarás, además de waterzooi, la mayoría de especialidades del país.

 

Entonces, ¿por cuál os decantáis? En cualquier caso, bon appétit o, en flamenco, smakelijk! (¿Lo he escrito bien?).

M.

PS: si tenéis hueco para una entrada, las croquetas de gambas grises están deliciosas… y, para los golosos, ¡los gofres recién hechos!

Fotos: la primera la saqué en la calle de Bouchers, si no recuerdo mal, porque ya hace tiempo… La foto de los mejillones, gentileza de www.pixabay.com (usuario: PaulNI).

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