Café vietnamita: ¡vaya sorpresa!

Antes de viajar a Vietnam, no tenía ni la menor idea de que este país tuviera tanto peso en el sector del café. Cuál fue mi sorpresa al enterarme de que es el segundo mayor productor del mundo, solo por detrás de Brasil. En general, oímos hablar del café de Brasil, Colombia o incluso Etiopía, pero no es habitual encontrar en nuestras tiendas uno de origen vietnamita.

Para una persona tan cafetera como es una servidora, tomarse un café solo fuera de la tríada formada por Portugal (a la cabeza, sin duda), España e Italia suele acabar en decepción. Cierto es, que aún me queda mucho mundo que recorrer y muchos cafés que probar… Pero, un día que no esperas nada, en una cafetería cualquiera de Hanói, van y te sirven uno de los mejores cafés que has probado en tu vida.

Cuando te lo traen a la mesa, todavía está en proceso de preparación. Te lo sirven, como vemos en la foto, en un vaso o una taza con un curioso sistema de filtro con tapa (llamado phin) colocado encima. El café va cayendo lentamente, gota a gota, sobre una pequeña base de leche condensada. Poco a poco se va acumulando el líquido, muy denso y de un color oscuro intenso. La leche condensada es el contrapunto perfecto, puesto que el café vietnamita es realmente fuerte y bastante amargo.

Según parece, el ca phe fue introducido en Vietnam por los colonos franceses. La combinación con leche condensada también vendría de la misma época, puesto que era (y todavía es) difícil conseguir leche fresca. Después, sin duda, los vietnamitas hicieron muy suya la tradición.

Ahora en Vietnam sirven varias versiones muy curiosas de esa bebida:

  • café con yogur, una mezcla atípica y contundente;
  • batido de café con frutas porque, ¿para qué tomar zumo y café por separado? ;
  • café con yema de huevo, una moda que surgió en los años 1940 por la escasez de leche condensada;
  • etc.

Vamos, opciones para todos los gustos.

¿Nos tomamos un café?

M.

 

P.S.: si visitas este precioso país, no dudes en traerte un phin y algo de café para seguir disfrutando de este pequeño gran placer en casa.

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