Este blog: presentación

Los rayos del sol en un día de invierno… ver París desde lo alto del Arco del Triunfo… cinco minutos más en la cama el lunes por la mañana… la llegada de un mensajero con un paquete… ver por primera vez un elefante en libertad… la primera cucharada de un fondant de chocolate…

La vida está hecha de esos momentos, algunos grandes, otros pequeños. Todos ellos, pequeños (y) grandes placeres que nos hacen sentir, reír, emocionarnos. Algunos llegan de forma inesperada mientras que para otros pasamos meses ahorrando y planificando. Unos son caros, otros no tienen precio. Y todos ellos nos dan un ratito de felicidad… ¡o muchos seguidos!

Este blog será el punto de reunión de todos y cada uno de ellos. Si mi nivel de bloguera novata y experimental me lo permite, intentaré dividir las entradas en varias categorías:

– por un lado, placeres tomados prestados DE OTRAS CULTURAS, es decir, cosas que me encantan y que he descubierto en otros países o a través de otras gentes, con su toque exótico o su historia especial;

– cómo se disfruta CON LA MALETA A CUESTAS, donde os contaré experiencias de viaje, consejos para organizar vuestra próxima aventura, lugares que no debes dejar de visitar y muchas cosas más;

– sin olvidar los MOMENTOS DE MANTITA Y SOFÁ, esos ratillos domésticos que nos hacen recargar las pilas viendo una serie, cocinando una rica receta de la abuela o incluso tejiendo;

– el gusto de perderte ENTRE LÍNEAS, disfrutando de libros, guías, idiomas y todo lo relacionado con la escritura;

– la sonrisa que queremos ver FRENTE AL ESPEJO, cuando nos cuidamos y nos sentimos bien;

– o, incluso, las alegrías que nos llegan del cibermundo, con su tecnología, redes sociales, comercios electrónicos y amistades a distancia.

¿Y todo lo demás? Al CAJÓN DE SASTRE, ese apartado multiusos, un verdadero batiburrillo donde nos podemos encontrar con cualquier cosa…

Y, con la ilusión de quien emprende una nueva aventura sin saber a dónde le llevará, solo decir que espero que este blog os ayude a descubrir algo, un gran o pequeño placer de la vida, que os aporte un poquito más de felicidad. Y mientras, yo también disfrutaré recordando, investigando, compartiendo o redescubriendo. Qué más se puede pedir.

Un placer,

M.

P.S.: por supuesto, mi puerta siempre está abierta a vuestras sugerencias, consejos, peticiones, preguntas… mandadme una línea y, cuando descubra cómo, os contestaré. ¡Solo tened paciencia con esta novata!