Un fin de semana en Las Médulas

Medulas_altEscondidos por toda España tenemos paisajes que parecen salidos de una película de Hollywood, aunque no siempre los valoremos. Uno de ellos, al que posiblemente no prestamos la debida atención, son Las Médulas. ¡Una zona espectacular!

Las Médulas son un impresionante paisaje formado por la explotación del oro en la zona. Durante el Imperio romano, fueron la mayor mina a cielo abierto de este metal. Resulta extraño pensar que algo tan hermoso surgiese de un método que, a simple vista, suena brutal: el llamado Ruina montium. ¿En qué consistía? Los romanos canalizaban el agua de los ríos de la zona y la acumulaban en la parte alta. Por otro lado, excavaban un entresijo de galerías en la mina con una determinada inclinación. Cuando se liberaba el agua acumulada, su fuerza destrozaba el interior de la montaña y arrastraba el material que encontraba a su paso. Por último, el material se iba filtrando y seleccionando hasta dar con las codiciadas pepitas de oro.

Cuando los romanos abandonaron la zona en el siglo III, la vegetación autóctona recuperó espacio y dio lugar al precioso contraste de colores que podemos disfrutar en la actualidad.

 

  • Visita de Las Médulas

El mirador y la galería de Orellán posiblemente sean el punto de partida ideal para conocer la zona. Desde el mirador (punto desde el que saqué la foto de portada), podemos ver la envergadura de la mina y la vista resulta sobrecogedora. El coche se puede dejar en un aparcamiento cercano y después solo hay que subir una pequeña cuesta para disfrutar de, posiblemente, la mejor panorámica de la zona.

Galeria orellan_alt

 

Allí también está el acceso a la galería de Orellán. Bien protegidos por un casco de obra, os podréis adentrar en una galería de la mina e imaginarte el duro trabajo que realizaban los mineros… ¡y con los escasos medios de la época! El túnel, en ocasiones de poca altura, desemboca en un precioso mirador por el que, imagino, caería una de las cascadas con el agua, las piedras y, por supuesto, el oro.

Después merece la pena bajar al precioso pueblo de Las Médulas, donde comienzan diversas rutas que nos permiten pasear entre castaños centenarios entre las rojizas montañas. Hay diversas opciones, más largas y más cortas; nosotros optamos por una ruta circular y sencilla llamada «Ruta de Las Valiñas», con unos 4 o 5 km de longitud total, y fue una buena elección.

 

  • Dónde alojarse

Hay numerosas opciones en la zona, por ejemplo en el pueblo de Las Médulas o en Orellán, pero nosotros optamos por Carucedo. Este pueblo está muy bien situado y cuenta con varios restaurantes y bares, además de un enorme y precioso lago. Decidimos alojarnos en el Hotel Rural La Peregrina porque era el que mejor se adaptaba a nuestras necesidades y no nos decepcionó. Está situado en la carretera de acceso a Las Médulas, aunque es completamente tranquilo, con piscina, rodeado de verde… y a un breve paseo del pueblo.

  • Dónde comer

Un lugar muy recomendable y especial en la zona es el restaurante «O palleiro do pé do forno». No cuenta con una carta fija, pero siempre ofrecen algunos platos que cocinan siguiendo recetas de la época del Imperio romano. ¡Una experiencia diferente!

  • Información adicional:

Fundación Las Médulas – http://www.espaciolasmedulas.es

 

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